El 6 de marzo, el Instituto de Inteligencia Artificial General de Beijing presentó OmniXtreme, un marco universal de movimiento de nueva generación para robots humanoides. Este marco ha logrado desplegarse en robots reales con una alta tasa de éxito: basta con ejecutar un único conjunto de algoritmos para que un robot humanoide pueda realizar decenas de acciones altamente dinámicas consideradas “deportes extremos”, como el salto mortal hacia atrás, el Thomas flare y patadas de artes marciales.
Según se informa, a diferencia del aprendizaje por refuerzo tradicional —que entrena desde cero una estrategia unificada—, OmniXtreme requiere dos etapas de aprendizaje. Primero, el equipo entrena “estrategias expertas” específicas para distintos movimientos; después, incorpora aprendizaje por refuerzo que tiene en cuenta las características físicas reales de los motores. Con ello, la ejecutabilidad del marco en robots reales mejora de forma notable. Los datos de prueba muestran que este método supera el 90% de tasa de éxito en diversas tareas de movimientos altamente dinámicos, sentando una base para el aprendizaje futuro de habilidades robóticas más complejas.
El desarrollo de OmniXtreme está ligado al entorno de innovación científico-tecnológica de Beijing. En abril de 2025, el instituto lanzó la plataforma “Tongzhi Brain”, basada en la tecnología central del primer “humano inteligente universal” del mundo, “Tongtong”. Esta plataforma dota a los robots de un centro de decisión general, capaz de razonar, así como de un sistema de control de movimiento para mejorar sus capacidades motrices y su coordinación. OmniXtreme es uno de los componentes técnicos clave de ese control de movimiento. En la actualidad, “Tongzhi Brain” avanza hacia su industrialización y, en el futuro, podría aplicarse a más tipos de robots, dotándolos de mayor capacidad de movimiento y de adaptación al entorno.
Fuente: Beijing Daily



