El Dios de la Cocina (Zaoshen), comúnmente llamado "Señor de la Cocina (Zaojun)", "Abuelo de la Cocina (Zaoye)" o "Rey de la cocina (Zaowangye)", es una antigua figura mítica de China. La gente común en China consideran al Dios de la Cocina como un ser inmortal enviado por el Emperador del Cielo para supervisar las virtudes y los vicios, las contribuciones y deudas de los miembros de cada familia, para luego informar al Gobierno del Cielo.

El Dios de la Cocina existe desde antes de la dinastía Qin, el sacrificio de la cocina se había convertido ya en uno de los "Siete Sacrificios" de las ceremonias de sacrificios nacionales. En el Período de Primavera y Otoño, Confucio dijo una vez a sus alumnos que el Dios de la Cocina hablaría mal de la gente en el cielo si no los manteníamos contento. En la dinastía Han, el Dios de la cocina estaba antropomorfizado y dotado de nuevas funciones.
Durante la ceremonia para reverenciar al Dios de la Cocina se ofrecen sacrificios, que incluyen polvo de malta y vino, además el emperador deberá inclinarse nueve veces delante de las ofrendas para orar para las bendiciones del próximo año.
Hoy en dia es común en las cocinas chinas tener una imagen, como la que se muestra en la imagen, colgada encima la encimera de la cocina del dios acompañado de su mujer. Esta tradición muestra la aspiración del pueblo chino a la felicidad.



