
La tradición de velar durante la víspera del Año Nuevo Chino tiene que ver con la bestia Nian, una bestia feroz de la leyenda china. Según la leyenda, cada año en la víspera del Año Nuevo Chino, la bestia Nian sale del mar a buscar comida. A fin de protegerse de la bestia Nian, en la víspera del Año Nuevo Chino, se cierra la puerta principal de la casa muy tempranamente, antes de que llegue la noche. Por miedo a la bestia, la gente vela durante toda la noche. Para matar el tiempo y también para cobrar ánimos, toma licor. No sale de la casa hasta la madrugada del siguiente día, el primer día del Año Nuevo. Al ver que todos están vivos y sanos, se felicitan el uno al otro. De ahí viene la tradición de velar durante la víspera del Año Nuevo Chino. Se cree que de tal manera, se puede ahuyentar todos los espíritus malignos y las enfermedades y tener buena suerte en el año nuevo.



